FAMILIA INTOXICADA: LA CÁMARA HIPERBÁRICA OTRA VEZ EN ESCENA
Cinco integrantes de una familia fueron trasladados el día de ayer durante la madrugada desde una vivienda del barrio Oeste al Hospital Zonal Andrés Isola, luego de sufrir una intoxicación con monóxido de carbono.
Los cinco pacientes recibieron tratamiento en la cámara hiperbárica y posteriormente quedaron bajo observación médica en la Guardia del hospital.
El episodio vuelve a poner en escena una herramienta sanitaria que, en situaciones como esta, puede resultar fundamental para la atención de pacientes intoxicados.
La cámara fue puesta en funcionamiento en Puerto Madryn en 2018 y, además de su utilización frente a intoxicaciones por monóxido, tiene una importancia particular para una ciudad estrechamente vinculada a la actividad del buceo.
Pero su presente y, especialmente, su futuro siguen rodeados de interrogantes.
El convenio que permitió el funcionamiento de la cámara entre el sistema de Salud y la Armada, venció en septiembre de 2025. Desde entonces existen diferencias respecto de la continuidad del servicio, su administración y el destino del equipamiento.
Incluso se han planteado reclamos vinculados a la propia cámara y al compresor adquirido oportunamente por el Hospital.
Mientras las cuestiones administrativas continúan sin una definición pública que despeje todas las dudas, ayer en madrugada cinco vecinos de nuestra ciudad necesitaron justamente de ese equipamiento.
Y ahí aparece la pregunta que vuelve a ser inevitable: ¿qué pasará con la cámara hiperbárica y con una herramienta sanitaria que la ciudad necesita tener disponible cuando una emergencia lo exige?
Porque hay discusiones que pueden esperar. Una emergencia médica, no.




