UNA TRAGEDIA QUE NUNCA OLVIDARA: ROMPIO EL SILENCIO
El propietario de la agencia Freediving Patagonia, Alejandro Andrés, rompió el silencio públicamente tras el trágico accidente ocurrido en aguas de Puerto Madryn, en el que una joven perdió la vida mientras participaba de una actividad de buceo. Lo hizo a través de un video difundido en sus redes sociales, en el que se mostró visiblemente afectado y explicó los motivos por los cuales no había realizado declaraciones hasta el momento.
Según relató, el silencio inicial respondió, por un lado, a la existencia de una investigación judicial en curso y, por otro, a que sus dispositivos electrónicos y su línea telefónica permanecieron bajo custodia judicial durante varios días. “Lo que sucedió va a ser algo que a mí, personalmente, me va a atormentar el resto de mis días”, expresó en uno de los pasajes más duros de su mensaje.
En ese marco, Andrés fue enfático al señalar que no brindará detalles sobre la mecánica del hecho ni emitirá juicios sobre lo ocurrido, remarcando que será la Justicia la que determine responsabilidades. “No voy a hablar de lo que pasó ni voy a juzgar a nadie, de eso se va a encargar el juez de la causa”, sostuvo.
También aclaró que la actividad en la que ocurrió el fatal desenlace no formaba parte de una operación propia de la agencia en la zona, sino que se trataba de un traslado para el cual habían sido contratados. Aun así, reconoció el impacto personal que le generó lo sucedido y describió el episodio como “una pesadilla” que lo acompaña de manera constante.
“Es terrible lo que pasó, yo no se lo deseo ni a mi peor enemigo”, afirmó, y señaló que, pese a dedicarse desde hace años a una disciplina considerada de riesgo, nunca había atravesado una situación similar.
Durante el video, el empresario también hizo referencia a la repercusión que tomó el caso a nivel nacional y al efecto de los comentarios que circularon en redes sociales. “Se dijeron un montón de cosas. Hay gente que, sin saber, dice cosas muy hirientes. Sepan que logran lastimar”, manifestó, aunque agradeció especialmente a quienes le hicieron llegar mensajes de apoyo en este difícil momento.
En el tramo final de su mensaje, Andrés confirmó que tomó la decisión de reabrir la agencia y continuar con la actividad, pese al golpe emocional que atraviesa.
“Tengo a mi hija, tengo este negocio que me llevó quince años poder tener, y no me queda otra que seguir”, expresó. También adelantó que deberán replantearse distintos aspectos internos, un proceso que, aclaró, será abordado de manera privada y puertas adentro.
Mientras tanto, la investigación judicial por la muerte de la joven buceadora continúa su curso y será la encargada de establecer las responsabilidades correspondientes en un hecho que conmocionó a la comunidad local y volvió a poner en debate las condiciones de seguridad en las actividades acuáticas de riesgo en la región.




