ROBABA UNA MOTO MIENTRAS LO ALLANABAN
Lo que empezó como un allanamiento más en el marco de una investigación por el robo de una motocicleta terminó convirtiéndose en una escena digna de guion policial —con un inesperado protagonista que, literalmente, apareció en el momento menos oportuno.
El procedimiento se llevó a cabo en nuestra ciudad a partir de una investigación impulsada por el Ministerio Público Fiscal tras la denuncia por la sustracción de una moto. Con esa pista inicial, personal de la División Sustracción Automotores de la Policía del Chubut llegó hasta una vivienda vinculada a la causa para realizar un allanamiento en busca del vehículo.
Pero apenas comenzaron a revisar el lugar, la historia empezó a crecer.
Durante la inspección, los efectivos no solo encontraron la motocicleta que había motivado la investigación, sino que además aparecieron otras tres motos que también tenían pedido de secuestro por robo, ampliando de inmediato el alcance de la causa. Como si fuera poco, en el domicilio también hallaron un motor con pedido de secuestro, lo que reforzó la sospecha de que el sitio podía funcionar como una suerte de depósito de vehículos sustraídos.
Sin embargo, el momento más insólito del operativo todavía estaba por ocurrir.
Mientras los policías trabajaban dentro de la vivienda, el principal sospechoso llegó al lugar… conduciendo otra motocicleta. Y para completar la escena, el rodado en el que arribó también resultó tener pedido de secuestro por robo.
El hombre fue inmediatamente identificado por los efectivos y quedó a disposición de la Justicia, en un giro que difícilmente podría haber salido peor para él: cayó prácticamente “con las manos en el manubrio”.
A partir de los elementos encontrados, la Fiscalía avanza en la causa bajo la figura de encubrimiento, delito que sanciona la tenencia o manejo de bienes provenientes de hechos ilícitos. No obstante, los investigadores también analizan si el sospechoso podría estar vinculado directamente al robo y eventual comercialización de las motocicletas, lo que podría agravar su situación judicial.
Por lo pronto, el allanamiento que buscaba una sola moto terminó revelando varias más. Y, de paso, dejó una escena que en los pasillos policiales ya comentan con una mezcla de asombro e ironía: justo cuando la policía revisaba la casa… el dueño apareció con otra moto robada bajo el brazo.




