QEPD “CHIQUI”
Con profunda congoja, el fútbol de la región despide a un hombre querido, formador de generaciones y protagonista de algunas de las páginas más recordadas del deporte madrynense y valletano.
El fútbol del Valle despide con profunda tristeza a Joselín “Chiqui” Proboste, un nombre que marcó una época y dejó una huella que el paso del tiempo no podrá borrar.
Conocido con afecto como “Chiqui” o “Joselín”; Proboste fue una figura clave en la historia deportiva de la región. Además de inscribir su nombre junto al de Alberto Lazarte en el campeonato obtenido por Guillermo Brown en 1996, su vínculo con el fútbol se fortaleció especialmente a través de Alianza Fontana Oeste, club al que dirigió en distintas etapas y con el que vivió momentos inolvidables.
Al frente de Alianza, allá por los inicios de los años ’90, condujo con pasión y compromiso a un grupo de soñadores que hicieron historia. Bajo su conducción, el equipo logró ascender desde la Primera C a la B, y luego a la máxima categoría de la Liga del Valle, dejando grabado su nombre entre los grandes referentes del fútbol regional.
Su compromiso con Alianza Fontana Oeste trascendió los años y las categorías. Fue un impulsor incansable del crecimiento institucional y humano del club, al punto que, en reconocimiento a su enorme dedicación y amor por los colores, la sede social de la institución lleva su nombre, un homenaje que refleja el cariño y la gratitud de toda una comunidad deportiva.
Su talento, su liderazgo y su amor por el deporte lo llevaron también a protagonizar capítulos memorables junto a Lazarte, con quien llevó a Brown a un nuevo título del fútbol valletano tras décadas sin conquistas. Aquella gesta quedó escrita para siempre en las páginas doradas del club y en la memoria de sus hinchas.
Más allá del fútbol, “Chiqui” supo construir una vida activa y cercana a su comunidad. Vinculado al rubro inmobiliario, fue también conductor y propietario de FM Play, una emisora con programación general y contenidos periodísticos, donde desarrolló trabajos relacionados con el deporte, tanto en el fútbol como en el boxeo. En los últimos años, también incursionó en transmisiones en vivo, combinando su experiencia y su pasión por la comunicación.
Amante de la vida campera, por tradición familiar, Proboste era un hombre de palabra, generoso y de trato cálido, respetado por todos los que compartieron con él el amor por el deporte, la radio y la vida en comunidad.
Hoy el fútbol del Valle lo despide con gratitud y nostalgia.
Porque hombres como el “Chiqui” Proboste no se van: permanecen en el recuerdo, en las historias compartidas y en la huella profunda que dejan en cada cancha, en cada voz y en cada corazón.




