POCOS BUSCAN LOS AUTOS SECUESTRADOS
A escasos metros del aeropuerto de nuestra ciudad, donde cada día llegan y parten turistas y vecinos, se levanta un escenario que genera preocupación: el depósito de vehículos secuestrados. Allí se acumulan cientos de autos y más de un millar de motos retenidas por infracciones o causas judiciales, que en su mayoría nunca son retirados por sus dueños.
El problema no se limita al aspecto visual de quienes ingresan a la ciudad por la puerta aérea. La concentración de rodados abandonados favorece la proliferación de roedores, y con ellos la presencia de aves rapaces, su depredador natural. Una combinación que representa un riesgo concreto para la seguridad de los vuelos que despegan y aterrizan en Madryn.
Lejos de resolverse, el parque de vehículos secuestrados crece día a día. En la práctica, los depósitos se transforman en cementerios de chatarra con efectos colaterales: problemas sanitarios, ambientales y hasta peligros para la aviación.
La reubicación de estos rodados a un predio más seguro y preparado aparece como una necesidad urgente, no solo para ordenar la ciudad y despejar el acceso norte, sino también para resguardar la salud de los vecinos y la seguridad de quienes llegan o parten desde nuestro aeropuerto.




