COSTANERA EN CAIDA LIBRE, EL OLEAJE VOTO PRIMERO!!
El fin de semana la naturaleza decidió meterse en un debate que parecía reservado a los concejales y al Club de Pesca: el de construir —o no— un hotel en plena playa.
El sábado por la noche, el fuerte oleaje y las mareas extraordinarias se llevaron por delante parte de la vereda y del terreno de la costanera norte, sobre avenida Rawson, a escasos metros de donde se proyecta levantar el polémico edificio de tres pisos. Personal municipal tuvo que salir de urgencia a señalizar el derrumbe para evitar accidentes de peatones, ciclistas y automovilistas.
Las imágenes hablan por sí solas: el suelo cediendo, el pavimento resquebrajado y el mar avanzando sin pedir permiso. Y, de fondo, las instalaciones del Club de Pesca, que días antes había logrado que el Ejecutivo presentara en el Concejo Deliberante un pedido de excepción al Código de Planeamiento para edificar un hotel sobre un predio costero donde, hasta ahora, estaba prohibido construir.
El club posee apenas mil metros cuadrados sobre la playa, y junto a una constructora privada quiere transformarlos en un negocio hotelero. Los defensores del proyecto aseguran que es progreso; los críticos advierten que se trata de un atropello a la costanera, que además robaría vistas al mar.
Pero mientras el expediente duerme en los escritorios, la naturaleza ya se pronunció: con una sola marejada puso en evidencia que el terreno no es precisamente el más sólido para cargarle encima un hotel.
La ironía es inevitable: ni la propia costa parece estar de acuerdo con la excepción. Y si lo que vimos este fin de semana fue apenas un “ensayo” de advertencia, habrá que preguntarse si la próxima vez el oleaje no se tomará el trabajo de dar una respuesta más contundente.




