CONFLICTO PESQUERO: NO HUBO ACUERDO POR SALARIOS
La esperanza de una pronta resolución en el conflicto pesquero volvió a desvanecerse. La extensa audiencia mantenida este lunes entre el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y las cámaras empresarias del sector langostinero terminó sin acuerdo. El Ministerio de Trabajo instó a ambas partes a seguir dialogando, pero las posturas parecen cada vez más irreconciliables.
Por un lado, las cámaras empresariales —CAPIP, CAPECA y CEPA— insisten en la necesidad de reducir un 22% los valores de referencia salarial para hacer sustentable la actividad, señalando que el negocio del langostino atraviesa una crisis estructural con altos costos internos y caída de rentabilidad. Incluso remarcaron que otros gremios del sector ya habrían aceptado condiciones distintas para mantener los buques operativos.
Del otro lado, el SOMU fue categórico: no aceptarán ninguna rebaja salarial. Consideran que no hay documentación concreta que justifique una crisis tan profunda como la que se argumenta desde las empresas, y acusan a las cámaras de realizar un “lockout patronal” encubierto, responsabilizándolas por la paralización de la actividad.
El sindicato también rechazó de plano la intención empresaria de negociar acuerdos individuales con los tripulantes, calificándolo como una maniobra que viola derechos laborales y anunciando que podrían iniciar acciones legales si esta práctica avanza.
En medio de una temporada clave para la actividad, Puerto Madryn vuelve a quedar atrapada entre la tensión de un conflicto sin resolución y el impacto económico que esto genera en toda la región. Mientras tanto, el gobierno nacional pidió continuar el diálogo en un clima de paz social, pero por ahora, la solución sigue sin aparecer.




