MOTÍN A BORDO: MARINEROS SALEN A PESCAR SIN AVAL SINDICAL
En plena crisis del SOMU, trabajadores decidieron embarcar por su cuenta. La falta de definiciones gremiales vuelve a poner en riesgo la economía local.
En nuestra ciudad, la crisis interna del SOMU dejó de ser una discusión puertas adentro y pasó a tener consecuencias concretas. Un grupo de marineros resolvió salir a pescar sin esperar el aval del sindicato, en un movimiento que marca un quiebre inédito en la estructura gremial.
La decisión surgió desde las bases y expone el nivel de desgaste acumulado. Desde la Asociación Civil Unión Marítima 10 de Julio aseguraron que quienes quieran embarcar podrán hacerlo sin impedimentos, consolidando una ruptura abierta con la conducción.
El contexto es determinante. La pesca es uno de los motores económicos de la ciudad, y los antecedentes recientes de parálisis ya dejaron huella: meses sin actividad, conflictos prolongados y una fuerte caída en los ingresos de cientos de familias. Hoy, ese escenario vuelve a pesar.
El conflicto gremial se agravó tras una paritaria sin avances. La conducción encabezada por Raúl Durdos aparece cada vez más cuestionada por sectores que reclaman falta de respuestas en un momento clave, a días del inicio de la temporada de langostino.
Las críticas ya no se disimulan. Desde las bases sostienen que la actividad no está frenada por falta de trabajo, sino por problemas de conducción. La frase refleja un cambio de clima interno que ahora se traduce en decisiones concretas.
El calendario agrega presión. El 9 de mayo vence la prórroga del mandato sindical, y crece la preocupación por un posible vacío institucional. En una ciudad como Puerto Madryn, donde cada jornada sin pesca impacta directamente en la economía, la incertidumbre se vuelve un factor crítico.
Frente a este escenario, algunos marineros optaron por embarcar bajo protesta. Buscan sostener ingresos en lo inmediato, sin resignar futuros reclamos, en una salida intermedia ante la falta de acuerdos.
La señal es clara: mientras la conducción no logra ordenar el conflicto, parte de los trabajadores decidió avanzar por su cuenta. En Madryn, donde la pesca sostiene a miles de familias, el impacto de esta decisión ya empezó a sentirse.


