TRANSITO SECUESTRA DOS VEHICULOS UBER
El secuestro de dos vehículos que prestaban servicio de traslado a cruceristas arribados a la ciudad vuelve a poner sobre la mesa un debate que Puerto Madryn viene postergando desde hace años: la necesidad de aggiornar la normativa municipal frente a nuevas modalidades de transporte que ya son una realidad a nivel nacional e internacional.
Es cierto que, desde el punto de vista estrictamente formal, la legislación vigente no autoriza este tipo de servicios. Sin embargo, también es innegable que se trata de una modalidad en expansión, utilizada en los principales destinos turísticos del país y del mundo, y que responde a una demanda concreta de los visitantes que buscan alternativas ágiles, flexibles y modernas para movilizarse.
La llegada de cruceros, con miles de turistas desembarcando en pocas horas, expone con claridad las limitaciones del sistema actual. En ese contexto, la respuesta no puede ser exclusivamente punitiva. Aplicar una norma desactualizada sin abrir el debate sobre su vigencia y adecuación termina siendo una solución de corto alcance que no resuelve el problema de fondo.
Puerto Madryn se promociona como destino turístico internacional. Esa condición exige políticas públicas acordes a los tiempos que corren, con reglas claras, controles razonables y, sobre todo, marcos normativos que contemplen nuevas formas de prestación de servicios sin dejar zonas grises ni generar conflictos innecesarios.
El desafío está planteado: seguir mirando para atrás o avanzar hacia una regulación moderna que ordene, integre y aproveche estas alternativas en beneficio de la ciudad, de los trabajadores del sector y de quienes nos visitan.




