Y AHORA QUIEN PAGA LOS VIDRIOS ROTOS?
Una vez más, la madrugada madrynense entregó un capítulo digno de una telenovela… aunque con menos glamour y más patrulleros. Cerca de la 1:35 de ayer, el Centro de Monitoreo detectó a un hombre en plena retirada después de romper una ventana en una vivienda de la calle Manuel Castro, en el barrio Comercio IV.
El protagonista, según la crónica policial, decidió coronar una discusión con un gesto poco diplomático: reventar el vidrio de la casa del ex de su actual pareja. Acto seguido, emprendió una veloz huida rumbo a los piletones, como si la oscuridad fuera a tapar también sus decisiones.
Sin embargo, la policía llegó rápido. Los efectivos lo encontraron corriendo por Necochea hacia Simón de Alcazaba, y la escapatoria duró lo que suele durar la paciencia de un vecino a esa hora. El hombre, de 42 años, fue detenido y trasladado a la comisaría bajo la imputación de “Daños”.
Cuando los uniformados entrevistaron a la víctima —un hombre de 39 años— la trama terminó de aclararse: el detenido es la actual pareja de su ex. La joven vive en la parte trasera del inmueble junto a sus hijos y, tras una discusión con el agresor, el sujeto se marchó entre insultos… y con la necesidad urgente de romper algo para demostrar su enojo.
Así, entre vidrios rotos, nervios y una escena digna de un drama doméstico, el barrio Comercio IV sumó un episodio más a su archivo de madrugadas movidas. ¿La buena noticia? Esta vez, el saldo fue apenas un cristal menos en pie.




