SOCIOS DE SERVICOOP DENUNCIAN ESTAFAS MILLONARIAS A COSTA DE LOS VECINOS
Nuestra ciudad vuelve a estar en el centro de un escándalo que golpea a la cooperativa Servicoop. Esta vez, las acusaciones llegan de la mano del abogado Federico Massoni, quien representa a un grupo de socios cansados de lo que describen como “años de saqueo institucionalizado”.
Según expuso, detrás del funcionamiento de la entidad habría una trama de abogados, sindicalistas y empresas “paralelas” que montaron un circuito de negocios en beneficio propio y en perjuicio directo de los usuarios de la cooperativa.
Massoni explicó que uno de los mecanismos más repetidos fue la acumulación deliberada de deudas con el sindicato, especialmente por aportes impagos. Esas obligaciones luego eran ejecutadas en la Justicia, con la cooperativa allanándose sin oponer resistencia.
“El resultado era que se terminaba pagando no solo la deuda, sino intereses y, sobre todo, honorarios para los abogados intervinientes, tanto del sindicato como de la propia cooperativa. Se llenaron de plata con ese sistema, era un juego perverso que todos conocían”, denunció el letrado.
El circuito, sin embargo, no se agotaba en esas maniobras. Según Massoni, cuando los honorarios empezaron a concentrarse en pocos actores, aparecieron nuevas sociedades gestoras. Estas empresas, creadas únicamente para intermediar en conciliaciones, actuaban en causas donde no había un conflicto real.
“Bastaba con redactar un escrito reconociendo la deuda y pactando un plan de cuotas. Por ese simple trámite, estas firmas se llevaban hasta el 20% del monto acordado. En uno de los últimos casos detectados, la cifra superó los 100 millones de pesos”, explicó.
“Estas empresas no aportaban nada. Solo redactaban un papel y se llevaban una fortuna. Eso es saqueo con nombre de gestoría”, expresó Massoni, señalando que las maniobras se realizaban con aval de las autoridades de la cooperativa y del sindicato.
El abogado fue más allá y aseguró que todo esto fue posible porque la política partidaria se infiltró en la conducción de la cooperativa. “Desde que la usaron como caja, se naturalizó lo ilegal”, afirmó.
Criticó también a los consejos de administración que, con sus votos, validaron un sistema en el que “el beneficio privado pasó por delante del interés de los socios”.
“Nos acostumbramos a que lo malo está bien”, remató, en alusión a la impunidad que durante años sufrieron los usuarios de Servicoop, quienes además de cargar con tarifas elevadas, quedaron atrapados en un esquema de corrupción que todavía sigue sin respuesta judicial.
El relato de Massoni no solo desnuda un mecanismo de corrupción, sino también una herida profunda en la confianza de los vecinos hacia su propia cooperativa. Servicoop fue creada para garantizar un servicio básico y accesible, pero terminó convertida en una maquinaria de privilegios y negocios turbios.
Lo que los usuarios reclaman no es otra cosa que lo justo: transparencia, control y que los responsables de estas maniobras respondan ante la Justicia. Cada peso desviado de Servicoop es un peso que los vecinos pagan de más en sus facturas, hipotecando su vida cotidiana.
Puerto Madryn merece una cooperativa que funcione para los socios, no para enriquecer a un puñado de dirigentes y abogados. La Justicia ya no puede seguir mirando hacia otro lado. Porque detrás de cada maniobra denunciada hay miles de familias que llevan años soportando una estafa que parece no tener fin.




