HUYÓ DE LA POLICÍA Y TERMINÓ CHOCANDO CONTRA EL PAREDÓN DE SU PROPIA CASA
Lo que empezó como una típica persecución policial en la noche del jueves terminó con una escena digna de guion tragicómico: un motociclista que intentaba escapar de los uniformados chocó contra el paredón de su propia vivienda en el barrio Mapu Gnefu, y allí mismo quedó detenido.
El episodio ocurrió cerca de la medianoche, cuando personal de la Comisaría Segunda observó un motovehículo circulando sin luces, sin casco y con un menor de acompañante. Al intentar detenerlo con sirena y balizas, el conductor decidió acelerar por la Ruta Provincial A010 y emprender una huida que —pese a sus intenciones— no lo llevó muy lejos.
La carrera concluyó de la manera menos pensada: antes de ingresar a su domicilio de la calle Los Gallos, el fugitivo perdió el control y estrelló la moto contra el paredón. El acompañante —un menor— escapó corriendo hacia el interior de la casa, mientras que el conductor quedó a merced de los policías… aunque no sin resistirse con vehemencia. En el forcejeo incluso alcanzó a golpear a un oficial en el rostro, causándole una lesión en la ceja.
Finalmente fue reducido y esposado, presentando a su vez una herida en la cabeza producto del impacto. Para completar la postal, al revisarlo le encontraron en un bolsillo un recipiente con sustancia verdosa, presumiblemente marihuana.
El caso quedó en manos de la fiscal de turno, Romina Carrizo, quien ordenó que el individuo permanezca detenido hasta la audiencia de control. En paralelo, la División Drogas Peligrosas se ocupará de determinar el tipo y peso de la sustancia secuestrada.
En resumen, el intento de fuga terminó exactamente donde empezó: en su propia casa, pero con un paredón roto, un oficial lesionado y una causa penal más pesada que el golpe que se dio en la cabeza.





